Un viaje en el que
ganan los dos.
ZORI no está pensada para hacer grandes fortunas. Está pensada para que el encuentro entre quien conduce y quien se sube sea excelente, y para que los dos salgan bien del viaje.
Ganar-ganar, no ganar a costa del otro
Muchas aplicaciones ganan apretando a alguien: al conductor con la comisión, al pasajero con el precio dinámico. ZORI cobra el 10% de la tarifa por el uso de la aplicación, fijo, y la tarifa sale de la tarifa oficial. No hay de dónde apretar.
Así, lo único que queda para competir es la calidad de cada viaje. Y eso depende de dos personas: el conductor y el pasajero. Por eso esta página habla de las dos.
Quienes conducen
La aplicación existe por ellos, y también es a quienes más les exige.
Verificados antes del primer viaje
La aplicación no deja iniciar un viaje a quien no se haya registrado y no haya pasado la verificación: documentos, licencia, antecedentes y vehículo.
Con un vehículo de modelo reciente
La comodidad y la seguridad del pasajero empiezan por el vehículo. La aplicación no admite el registro de uno con muchos años encima.
Conducción defensiva
Un programa de conducción defensiva, ofrecido con aliados a los conductores registrados: anticiparse al error de los demás, no solo evitar el propio.
Todavía no existe. Es de lo primero que se va a montar.
Buen trato al usuario
Y otro de atención al pasajero: el saludo, la ruta que se acuerda, el viaje tranquilo. Lo que hace que alguien quiera volver.
Todavía no existe. Cuando tenga fecha, se publica aquí.
Quienes viajan
El vehículo es del conductor y es su lugar de trabajo; quien se sube es su invitado. Las normas de uso de la aplicación piden lo mismo que pediría cualquiera en su propio vehículo.
Respeto al conductor
Trato amable, sin gritos ni ofensas. El conductor también califica al pasajero al final de cada viaje.
Estar a tiempo
El conductor espera unos minutos de cortesía. Pasados esos, hay cargo de espera; y si el pasajero no se presenta, el conductor recibe una compensación.
Entregar el PIN
Sin el PIN no hay viaje. Dárselo al conductor al subir es lo que confirma que ese vehículo es el tuyo.
Acordar los cambios de ruta
Cambiar el destino a mitad de camino se puede, pero el conductor tiene que aprobarlo. Se cobra lo que efectivamente se recorre.
Cuidar el vehículo
Es la herramienta de trabajo de alguien, y muchas veces lo único que tiene para sostener a su familia.
Cancelar a tiempo
Hay una ventana para cancelar sin costo. Fuera de ella, la cancelación tiene un cargo, porque el conductor ya salió a buscarte.
Las normas completas van a estar en los términos de uso de la aplicación, que todavía no están publicados. Cuando lo estén, van a quedar enlazados aquí.
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